Cómo saber si tu pareja está “lista para entrar a vivir” (y evitar relaciones con goteras emocionales)
Buscar pareja hoy en día puede parecerse mucho a buscar piso…
Y no solo por lo complicado que están ambos propósitos.
Porque igual que no te mudarías a un piso con goteras, grietas o tuberías rotas, tampoco deberías invertir tu energía en una relación “en obras”.
Y sin embargo, muchas mujeres lo hacen… una y otra vez.

El paralelismo entre el amor y un piso “en construcción”
Cuando visitas un piso, no piensas:
“Me encanta, solo habría que tirar esta pared, cambiar las tuberías y arreglar las goteras”.
No.
Piensas: “Gracias, pero no. Que lo arregle otro. Yo no estoy para obras”.
Pues con las relaciones pasa exactamente lo mismo.
No puedes construir un amor sano con alguien que todavía no está preparado para vivir en pareja emocionalmente.
Porque las grietas emocionales de la otra persona pueden terminar filtrándose en tu bienestar.
¿Qué significa que alguien no está “listo para entrar a vivir”?
Significa que todavía arrastra heridas, miedos o inmadurez emocional que le impiden darte la relación estable que tú deseas.
Aquí van algunos ejemplos que seguro te resultan familiares:
No está listo si…
Sigue en contacto con su ex “porque hay buen rollo”.
Te dice frases tipo: “No estoy preparado para algo serio… todavía”.
Evita hablar de emociones o temas profundos.
Su idea de compromiso es quedar cuando le apetece.
Promete que “ya cambiará” pero no lo demuestra con hechos.
En este tipo de vínculos tú terminas siendo su terapeuta, su madre o su centro de rehabilitación emocional, en lugar de su pareja.
Sí está listo si…
Cerró bien la puerta de su relación anterior.
Te comunica con claridad lo que siente y lo que quiere.
Sus acciones son coherentes con sus palabras.
Tiene su vida emocional y personal en orden.
Te da paz, seguridad y estabilidad desde el principio.
Una relación sana no te da ansiedad, te da calma.
La gran trampa: confundir “querer algo” con estar preparado para ello
Muchas mujeres piensan:
“Como él dice que quiere una relación, entonces eso es suficiente.”
Pero no.
Hay un abismo entre querer algo y estar preparado para sostenerlo.
Para que una relación funcione, la otra persona debe haber hecho el trabajo interno necesario para cerrar ciclos, sanar heridas y estar emocionalmente disponible.
Y eso no sucede de un día para otro.
Pregúntate antes de involucrarte
Antes de decir “sí” a alguien, hazte esta checklist emocional 👇
¿Ha cerrado bien la puerta de su relación anterior?
¿Ya vivió una etapa de transición o aún está “reformando” su corazón?
¿Sabe comunicar lo que siente sin esconderse detrás de silencios?
¿Está disponible para construir una relación sana contigo o sigue en obras?
Si todavía tiene “goteras emocionales”, tú acabarás empapada.
Tu corazón no es un taller de reparaciones
Tu corazón no está para reformar a nadie.
No es un proyecto, ni una obra en curso.
Es un hogar sagrado, donde mereces sentir paz, amor y cuidado.
Así que la próxima vez que te ilusione alguien, pregúntate:
“¿Quiero una pareja lista para entrar a vivir o un proyecto de reformas?”
La respuesta marcará la diferencia entre un amor que te suma y uno que te consume.
En resumen
No te conformes con un amor a medio construir.
Revisa las señales antes de comprometerte.
Elige relaciones con cimientos sólidos, no promesas vacías.
Porque si tiene goteras, lo más probable es que termines durmiendo con cubos en el salón.
Y tú mereces un hogar donde te sientas tranquila, valorada y amada.
¿Te has visto reflejada?
Me encantaría leerte
Cuéntame en los comentarios o escríbeme qué parte de esta checklist te ha hecho abrir los ojos.
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Tu corazón no es un taller de reparaciones ni una casa en obras.
Elige siempre relaciones listas para habitar, igual que tú lo estás.
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