Tengo pareja pero me atrae otra persona

Si tienes pareja pero te atrae otra persona, es probable que tengas algún sentimiento de culpa y que te preguntes si es bueno contar a tu pareja que te atrae otra persona.

Por ello, en el artículo escrito para ABC Bienestar y publicado por Melissa González trato de dar respuesta a esa pregunta y explico por qué es normal sentir atracción por otras personas, aunque tengamos una relación estable.

No hay un manual para explicar los sentimientos

No existe manual para entender nuestros sentimientos, y lo cierto es que si existiera uno que aclarara los que al amor se refiere, la vida sería mucho más sencilla…

Y es que nuestros ojos y mente pueden fijarse en una persona independientemente de tener pareja: en una reunión, en una fiesta o incluso en la parada del autobús podemos sentir esa atracción.

Si eso te pasa, ¿Debes contárselo a tu pareja?

Tener pareja no anula nuestra capacidad de sentir atracción y, por tanto, nos podrían atraer otras personas aunque tengamos una relación de pareja estable y extraordinaria.

El sentimiento de atracción hacia alguien no es como un interruptor que tú conectas o desconectas cuando quieres (ahora lo pongo, ahora lo quito), simplemente lo sientes con independencia de tu voluntad.

No somos dueños de ello y no podemos decidir de manera consciente si alguien nos atrae o no, ni tampoco cuándo quiero que una persona me atraiga. Se siente sin más, surge de manera natural y obedece a patrones mentales.

Lo importante es lo que haces con esa atracción

Ahora bien, lo importante no es sentirse atraído por otros u otras, sino lo que se hace con ese sentimiento de atracción. Cada persona es responsable de manejarlo como desea.

Puedes dejarlo ahí, sin más, sin alimentarlo ni dar una oportunidad para que crezca y se transforme en algo más que simple atracción; o puedes darle un espacio en tu vida y potenciarlo, haciéndolo más grande, convirtiéndolo así en una amenaza para la continuidad de tu relación de pareja.

Cuando la atracción pasa a ser otra cosa

Si prestamos atención a ese sentimiento de atracción, fantaseando con él, imaginando situaciones en las que se materializa y, sobre todo, propiciando un acercamiento con esa persona a través de conversaciones o citas, estaremos aumentando exponencialmente las probabilidades de que esa atracción inicial se transforme en algo muy distinto que se llama amor.

Cuando abrimos la puerta de nuestra vida a una persona que nos atrae, la estamos dando la oportunidad de conocerla.

Si lo que vemos nos gusta, sin darnos cuenta y de manera sigilosa estamos añadiendo un ingrediente que potenciará nuestro sentimiento inicial de atracción y lo transformará en otro sentimiento más profundo.

La delgada línea entre la atracción y el amor

Hay una línea que separa la atracción del amor, pero es muy fina y si te la saltas entrarás en un terreno que podría poner en riesgo tu relación de pareja estable, sobre todo cuando en tu relación ya hay problemas y las cosas no funcionan del todo bien.

Es en estos casos cuando con mayor probabilidad optarás por no poner freno a la atracción que sientes.

¿Se lo cuento o no?

Hay dos ingredientes especialmente importantes que hacen que las relaciones de pareja funcionen con el paso de los años: la comunicación y la confianza.

Cuando en la relación de pareja hay comunicación, ambos tendrán la absoluta certeza de que se contarán todo aquello que sea relevante para ambos.

Cuando hay confianza, tendrán además la seguridad de que la otra persona siempre mirará por el bien de la relación.

Me encantaría que todas las parejas estuvieran igual de evolucionadas para que pudieran hablar abiertamente de este tema, pero la realidad no es así.

(Descubre en qué nivel se encuentra tu relación de pareja en este post)

Por tanto, la respuesta a si hay que contárselo o no a nuestra pareja dependerá del nivel de desarrollo en el que se encuentre la relación de pareja.

En una relación sana, simétrica y equilibrada donde existen los dos ingredientes mágicos que antes he mencionado, sí se debería comunicar a nuestra pareja que nos sentimos atraídos por otra persona y se debe hacer con total naturalidad, porque ambos saben que sentirse atraído por alguien no significa que se sienta amor. Y, además, los dos tienen claro que su pareja no alimentará esa atracción ni la hará crecer.

En cambio, en una relación menos evolucionada contar a nuestra pareja que nos atrae otra persona puede causar problemas y generar desconfianza.

Pero, ¿Qué tipo de relación es aquella en la que no existe plena confianza en tu pareja?

¿Es realmente una relación de pareja o es otra cosa? Ahí dejo esta reflexión.

Si estás harta de que tus relaciones no funcionen y quieres tomar las riendas de tu vida sentimental, apúntate a mi clase online gratuita AQUÍ. 

¿Y tu que opinas?

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