¿Por qué siempre salgo con el mismo tipo de hombres?

¿Por qué siempre salgo con el mismo tipo de hombres?

Si te estás preguntando «¿por qué siempre salgo con el  mismo tipo de hombres?» es porque al pensar en tu currículum sentimental te has dado cuenta de que todas las parejas que han formado parte de tu historial amoroso se parecen en algo y tienen elementos comunes.

Si te sientes identificada con esta situación y te consideras una “reincidente emocional” que cae una y otra vez en las redes del mismo tipo de hombre y quieres encontrar respuesta a tu inquietud de porque siempre salgo con el mismo tipo de hombres, te invito a que sigas leyendo para descubrir porque siempre te encuentras con el mismo patrón y cómo terminar con esta situación.

Lo que te pasa no es culpa de la mala suerte

Lo primero que debes saber es que esta tendencia que hay en tu trayectoria sentimental y que te hace cuestionarte «por qué siempre salgo con el mismo tipo de hombres», no es fruto de la mala suerte ni de la casualidad.

Hay muchas tipologías de hombres en este planeta, hay hombres para todos los gustos y de todos los colores y personalidades, ¿y tu de verdad crees que es casualidad o mala suerte que siempre te enamores del mismo tipo de hombre?

Da el primer paso

Siento decirte que no. Echar balones fuera y pensar que tu no tienes ninguna responsabilidad en ese tema, es solo una forma de perpetuar más esa tendencia y seguir sumando relaciones que no te convienen a tu historial.

Por tanto, el primer paso para romper con esta situación es reconocer que tu tienes mucho que hacer para que las cosas cambien, y estar decida a hacer todo lo necesario para que eso suceda.

Descubre que te enamoró de aquellas parejas

Cuando nos enamoramos desde la necesidad de compensar algo de lo que carecemos, tenemos una distorsión en nuestra atención y ponemos nuestro foco en aquellas personas que “creemos” que tienen justo lo que nosotras no.

Buscamos una pareja con la intención de que nos aporte el equilibrio que no tenemos por nosotras mismas, en lugar de hacerlo buscando a alguien que complemente y multiplique a nuestra vida.

Amor o Necesidad

Si el enamoramiento surge de esta necesidad, es probable que la relación termine descompensada con el paso del tiempo, y lo que te había enamorado de esa persona en un principio, te acabe hiriendo o molestando con el paso del tiempo.

Por tanto, evita escoger a parejas que tienen aquello de lo que tu careces. Trabaja en tu desarrollo personal para encontrar tu equilibrio y que desde ahí puedas poner tu foco en aquellas personas que también están equilibradas, con la idea de seguir creciendo juntos.

Identifica que rol o comportamientos repites en cada relación

Tal vez no encuentres parecido en las parejas que has tenido pero que sí exista un patrón común en el papel que tú has jugado en cada una de esas relaciones.

Te invito a que reflexiones sobre este tema para identificar cuál fue tu comportamiento con aquellas personas: ¿cómo reaccionabas antes las situaciones que no te gustaban?; ¿tomabas las decisiones importantes o aceptabas las del otro?; ¿tenías más en cuenta tus necesidades o las del otro? ¿esperabas o te esperaban? ¿cuidabas o te cuidaban? ¿decepcionabas o te decepcionaban?

Tú patrón de Conducta

Lo importante no es tanto la persona sino el rol que desempeñamos cuando estamos con ella, el patrón de conducta que repetimos una y otra vez con todas nuestras parejas, sin ser muchas veces conscientes de ello.

Si has descubierto en ti una tendencia a desempeñar siempre el mismo papel en todas tus relaciones, sal del estado de victima en el que le echas la culpa al otro y asume nuevamente tu responsabilidad sobre lo que está pasando.

Cuando el otro actúa así es porque tú se lo estás permitiendo, y hazte la siguiente pregunta ¿sinceramente crees que podrías asumir otro papel en la relación y actuar como lo está haciendo la otra persona?

Sé honesta y descubre que te aportaba cada relación

Todos tenemos unas necesidades básicas que debemos tener cubiertas para sentirnos bien y la necesidad de amor y conexión es la más importante.

Muchas veces nos metemos en relaciones en las que no estamos felices pero que nos reportan algún tipo de beneficio o recompensa. Aunque sabemos que esa persona no nos aporta la felicidad que deseamos, seguimos en esa relación.

Puede que te enganches a hombres que tienen pareja porque en realidad te da miedo el compromiso, o porque no te consideras digna de tener a alguien en tu vida que te de amor en exclusividad.

Tal vez todas tus parejas sean inmaduras porque dentro de ti sabes que no quieres meterte en una relación seria.

Quizás busques a personas dominantes porque te cuesta tomar decisiones y es más fácil que otros decidan por ti.

O te sientas atraída por personas que trabajan mucho o tienen poco tiempo para estar contigo, porque creas (inconscientemente) que no te mereces a una persona que te dedique el 100% de su tiempo.

¿Te suena de algo esto?

Incluso puede que te metas en relaciones con personas conflictivas o en relaciones muy difíciles porque pienses que todo lo que merece la pena en esta vida debe costar un gran esfuerzo y lucha, y que si es fácil no puede ser bueno.

Si te sientes identificada haz un ejercicio de honestidad para reconocer qué ventajas o recompensas te estaban dando esas relaciones, y de esa manera habrás subido el primer escalón para romper con tu viejo patrón.

¿Cuál es tu patrón familiar?

Los padres son nuestros maestros en las relaciones de pareja. De ellos aprendemos desde pequeños un modelo de relación de pareja, y de forma inconsciente, aprendemos también las reglas del juego del amor.

Ellos son nuestro ejemplo, nos han enseñado un patrón que se convierte en nuestro referente para bien o para mal.

Si te preguntas porque siempre salgo con el mismo tipo de hombres, puede que las respuestas que buscas no estén en tus relaciones actuales, sino en el patrón que aprendiste de tus padres.

Reflexiona

¿Según tu percepción, qué papel desempeñaba cada miembro de la pareja en tu casa? ¿con cuál de ellos te identificaste? ¿desempeñas el mismo rol que tu madre o el mismo rol que tu padre? ¿o te sitúas en el papel opuesto?

Si aprendiste que el amor es sumisión y te identificas con ese rol, repetirás ese papel en todas tus relaciones y siempre te colocarás por debajo del otro, fijándote solo en hombres que te dominen y entrando en relaciones de desigualdad.

Si por el contrario te colocas en el extremo opuesto, puede que huyas con intensidad de sentirte sumisa e inicies relaciones donde constantemente busques luchas de poder, transformando el amor en una guerra.

Si has aprendido que la infidelidad forma parte del amor, es probable que seas infiel a tus parejas o que toleres la infidelidad del otro sin cuestionártela.

¿Te identificas?

El papel que asumimos en nuestras relaciones de pareja está condicionado por lo que vimos en nuestros padres. Descubre con que rol te identificas y cual rechazas.

Por tanto, si te has dado cuenta de que hay un hilo conductor y común en todas tus relaciones de pareja y empiezas a preguntarte porque siempre sales con el mismo tipo de hombre, es el momento de descubrir las razones que están detrás de tu patrón de elección.

Averigua que es lo que está guiando tu decisión de fijarte en ese tipo de persona y por qué te sientes atraida una y otra vez por hombres parecidos.

Cuando encuentras las razones que hay detrás de ese patrón, estás más cerca de romperlo, de salir de esa dinámica que solo te lleva a relaciones que no funcionan. Solo así podrás empezar a fijarte en otras personas e iniciar la relación de pareja que quieres y te mereces.

Para que des tu primer paso te propongo un poderoso ejercicio:

    1. Haz una lista con los nombres de las parejas sentimentales que has tenido en los últimos 5 años.
    2. Al lado de cada nombre escribe una breve descripción de esa persona (forma de pensar, valores, conductas, reacciones y cómo te expresaba su amor)
    3. Indica que rol desempeñas tu en ese relación y cuál era el suyo.
    4. Añade como te hacia sentir esa persona.
    5. Explica brevemente cuál fue el motivo de la ruptura.
    6. Busca los puntos en común de todas tus parejas.

¿Qué has descubierto? Te animo a que compartas tus respuestas o a que me cuentes tu resultado escribiéndome a este mail. 

¡Estoy impaciente por conocer tu resultados!

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También te puede ayudar leer ¿Por qué atraigo a hombres con problemas a mi vida?

¿Y tu que opinas?

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